Cómo usar la inteligencia artificial en tu programación didáctica sin incumplir la convocatoria
Las convocatorias exigen elaboración individual y aplican software de detección. Cómo usar IA con criterio sin que te invalide la programación.

La aparición de las herramientas de IA generativa ha cambiado el panorama de la preparación de oposiciones. ChatGPT, Claude, Gemini y otras pueden redactar texto fluido sobre programación didáctica en segundos. La tentación de generar la PD entera con IA es comprensible, especialmente cuando el tiempo aprieta.
El problema es que las convocatorias autonómicas más recientes han incorporado cláusulas explícitas sobre la elaboración individual del documento, prevén el uso de software de verificación de originalidad y, en algunos casos, contemplan la invalidación de la programación cuando se detecta que no es de elaboración propia.
Este artículo explica qué dicen las convocatorias sobre IA, qué riesgos asume el opositor que presenta una PD generada por IA, qué usos sí son razonables, cómo detectar textos sospechosos y por qué un redactor humano especializado no se asimila legalmente a una IA.
Qué dicen (y qué no dicen) las convocatorias sobre IA
La normativa específica sobre uso de IA en la programación didáctica es relativamente reciente y desigual entre comunidades autónomas.
Las convocatorias más explícitas. La Orden de 21 de febrero de 2025 (BOJA nº 38/2025), que regula el procedimiento selectivo en Andalucía, establece que la programación didáctica debe ser de elaboración propia y que la administración puede utilizar sistemas informáticos para verificar la originalidad. La invalidación es la consecuencia prevista cuando se detecta una programación no original.
A nivel estatal. La Resolución de 27 de diciembre de 2024 (BOE-A-2024-27552), del ámbito MEFP, exige que la PD sea elaborada de forma individual.
Lo que no dicen. La mayoría de convocatorias no mencionan literalmente "inteligencia artificial". Hablan de "elaboración propia", "elaboración individual", "originalidad". Pero es razonable interpretar que un documento generado íntegramente por una IA no es una elaboración propia en el sentido que la normativa pretende.
El criterio práctico. Más allá del texto literal, el criterio del tribunal es identificar si el documento responde a decisiones técnicas pensadas por la persona que lo presenta, o si es un texto generado externamente sin elaboración propia. La IA generalista produce texto sin esas decisiones internas.
Riesgos de presentar una PD generada íntegramente por IA
Tres riesgos principales:
1. Detección por software. Existen herramientas comerciales que detectan texto generado por IA con tasas de acierto variables pero crecientes. Las administraciones autonómicas pueden recurrir a ellas para verificar la originalidad. La detección no es infalible, pero un porcentaje significativo de textos generados con prompts simples se identifican.
2. Detección por estilo y contenido. Más allá del software, los tribunales son cada vez más capaces de identificar a ojo el estilo característico de los textos generados por IA generalista: estructura repetitiva, conectores en exceso, frases hechas, tendencia a la enumeración exhaustiva, ausencia de matices y de voz propia. Los miembros del tribunal leen muchas PD y reconocen patrones.
3. Errores normativos y técnicos. La IA generalista no tiene acceso fiable al currículo autonómico vigente, alucina referencias normativas (cita decretos inexistentes o con números incorrectos), produce metodologías de catálogo sin lógica didáctica interna y no puede verificar la convocatoria concreta de tu CCAA. Una PD generada por IA suele contener errores técnicos que desarrollamos en Los 7 errores que pueden invalidar tu programación didáctica en oposiciones.
4. Imposibilidad de defensa. El riesgo más práctico es la defensa oral. Si la PD ha sido generada por IA y no has trabajado las decisiones técnicas, el tribunal puede preguntar por qué se ha elegido tal metodología, por qué se han secuenciado las SA de tal forma, por qué se han seleccionado tales criterios de evaluación. Las respuestas serán inseguras o contradictorias. La defensa se hunde.
Usos razonables de la IA como asistente
La IA, usada con criterio y como asistente (no como autora), puede ser útil en varias tareas del proceso de redacción.
Brainstorming inicial. Generar ideas de situaciones de aprendizaje a partir de los saberes básicos del decreto, listar metodologías posibles para una materia, sugerir productos finales para un reto. Las ideas que la IA propone son punto de partida, no producto final.
Búsqueda de referencias. Localizar autores, obras, artículos pedagógicos sobre un tema concreto. Hay que verificar después que las referencias existen (la IA puede inventarlas).
Reformulación de párrafos propios. Si has escrito un párrafo que no termina de convencerte, la IA puede ofrecer reformulaciones para elegir.
Revisión de coherencia. Pedir a la IA que detecte incoherencias en un párrafo o en una sección que has redactado tú.
Generación de listas o esquemas. Listas de instrumentos de evaluación, esquemas de rúbricas, organización de elementos transversales. Punto de partida que tú adaptas.
Corrección de estilo y ortografía. Limpieza final de un texto redactado por ti.
Lo común en estos usos: la IA actúa sobre material que tú aportas, o produce material que tú tomas como inspiración pero que reescribes con tu criterio. La elaboración sigue siendo propia.
Cómo detectar textos sospechosos que pueden delatarte
Si has usado IA como asistente y quieres asegurarte de que el texto final no se identifique como generado, conviene revisar los marcadores típicos.
Marcadores estructurales.
- Estructura tripartita en cada apartado (presentación, desarrollo, cierre) con los mismos conectores.
- Listas numeradas en exceso.
- Cierre de párrafos con frases generalistas tipo "en definitiva", "como conclusión", "en resumen".
- Apertura de párrafos con frases tipo "es importante destacar que".
Marcadores léxicos.
- Conectores formales en exceso: "asimismo", "no obstante", "por consiguiente", "en consecuencia".
- Adjetivos vacíos: "fundamental", "esencial", "crucial", "imprescindible", "primordial".
- Verbos genéricos: "implementar", "desarrollar", "trabajar", "abordar".
- Construcciones impersonales abusivas.
Marcadores semánticos.
- Acumulación sin selección. Donde un opositor pondría dos ejemplos, la IA pone cinco.
- Equilibrio artificial. Los textos generados tienden a presentar siempre dos lados de cada tema, sin tomar posición.
- Ausencia de detalle concreto. Las decisiones se enuncian sin nombre, sin contexto, sin cifra.
- Referencias normativas vagas o inventadas.
Si detectas varios de estos marcadores en tu texto, conviene reescribir esos pasajes con voz propia.
Diferencia entre trabajar con IA y contratar un redactor humano
La pregunta que se plantean muchos opositores: ¿no es lo mismo encargar la PD a una IA que a un redactor humano?
Legalmente, no.
IA generalista. Produce texto a partir de un prompt, sin decisiones técnicas humanas detrás. El opositor no participa en el diseño del documento más allá de aceptar el resultado. La elaboración no es propia en ningún sentido razonable: ni la persona que prompted, ni la IA, ni nadie.
Redactor humano especializado, con tu participación. Toma tus decisiones (contexto, metodología, retos de las SA), las articula técnicamente, te las entrega para revisión, las modifica con tu feedback. Es un proceso editorial profesional. La elaboración es individual delegada en un colaborador técnico, comparable a cualquier proyecto profesional realizado en colaboración.
La diferencia operativa. Si te pregunta el tribunal por qué has elegido tal SA, en el caso de la IA no podrás responder: la IA la generó. En el caso del redactor humano con tu participación, sí podrás: la decisión es tuya, la articulación técnica es del redactor.
La diferencia técnica. Un redactor humano especializado conoce el currículo autonómico vigente, las particularidades de la convocatoria, los criterios de los tribunales, los errores típicos a evitar. Una IA generalista no tiene este conocimiento situado.
Lo desarrollamos con detalle en Cómo delegar tu programación didáctica LOMLOE sin arriesgar la plaza.
Filosofía de trabajo: documentos hechos a mano y explicados
En el panorama actual, donde la tentación de generar documentos automáticamente es alta, el valor diferencial de un servicio profesional está en la combinación de:
- Decisiones técnicas humanas, tomadas con conocimiento del currículo autonómico vigente.
- Redacción artesanal, no industrial, con voz propia.
- Trazabilidad de decisiones, que el opositor puede explicar al tribunal.
- Conocimiento de la convocatoria y de los criterios de actuación de los tribunales.
- Acompañamiento durante todo el proceso, no solo entrega del documento.
La IA, usada con criterio como asistente, puede acelerar tareas concretas dentro de un proceso humano. La IA, usada como autora invisible del documento, es un riesgo legal y técnico que no compensa.
Si quieres una PD redactada por especialistas humanos, con tu participación en las decisiones clave y con conocimiento de las particularidades de tu CCAA, en Prodi.es puedes calcular tu presupuesto para un servicio profesional con acompañamiento pedagógico incluido.